A estas alturas de la temporada, cuando quedan sólo dos pruebas, cuatro carreras, para acabar el año, para conocer el nombre del nuevo campeón del mundo, será difícil que el sistema de compensaciones de peso ofrezca sorpresas. Según los cálculos realizados a partir de los tiempos medios de vuelta rápida de cada modelo en las tres últimas pruebas (Brands Hatch, Oschersleben e Ímola), los coches dominantes, el BMW 320si y el SEAT León TDI, volverán a acarrear el máximo de 40 kilos previsto por el reglamento.
El Chevrolet Cruze, algo más ligero en varios momentos de la competición, volverá a contar en Okayama con diez kilos de ventaja (sólo treinta de lastre). Hay que recordar que las compensaciones se establecen a partir de los pesos mínimos asignados a cada vehículo.
El BMW 320si de Alessandro Zanardi, el único equipado con cambio secuencial, y los LA
DA Priora volverán a partir con 20 kilos de deducción con respecto a sus pesos mínimos. Por el contrario, las buenas actuaciones en las últimas carreras de Coronel, Boardman, Bennani y Colak conllevan la eliminación de dicha deducción para los SEAT León gasolina.
Compensaciones de peso para Okayama:
+ 40 kg BMW 320si, SEAT León TDI
+ 30 kg Chevrolet Cruze LT
± 0 kg SEAT León TFSI
- 20 kg BMW 320si Zanardi, LADA Priora
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Esta es la 2ª visita del campeonato al autódromi japonés, que ha acogido entre otras citas el Pacific Formula 1 Grand Prix en 1994 y 1995.
El año pasado, el equipo BMW Team Germanys con Augusto Farfus lograron la pole, pero el brasileño y Gabriele Tarquini se veían involocrados en un accidente en la misma salida, aporvechando el Rickard Ridell para aventajarse con su SEAT León TDI asegurando el título para la marca española.
Entre los Independientes la sorpresa saltó en la 2ª carreras, donde Stefano D Aste se iba fuera en su intento de dar caza a Rydell, mientras que por su parte, el español Sergio Hernández lograba su primer podio (tercero). La victoria fue finalmente para Tom Coronel.