El título de pilotos ya había quedado decidido a favor de uno de los dos pilotos de SEAT (Tarquini o Yvan Muller) después de una primera carrera desastrosa para BMW. Esta vez, la pole de Farfus, el doblete Farfus-Jörg Müller y el máximo de puntos de los coches alemanes en la segunda carrera no ha sido suficiente: por segundo año consecutivo, SEAT sella un fin de fiesta inmejorable en Macao, con dos títulos mundiales en el bolsillo y la sensación generalizada de eficaz estructura de equipo.
La segunda carrera no ha tenido tanta historia como la primera: los BMW se han limitado a aprovechar su tracción trasera en la salida para situarse primero y segundo sin mayores dificultades, mientras los SEAT trataban de asegurar el número mínimo de puntos que les diera el título de constructores. Lo importante se había decidido mucho antes, con el triunfo de Huff para Chevrolet en la primera carrera y el desastre de BMW.
Carrera muy accidentada
Lo cierto es que la última carrera del año pasará a la historia por su prematuro final. Un enorme accidente al final de la octava vuelta ha provocado un desenlace inesperado. A la salida de la curva "R", el rápido ángulo de derechas de entrada a meta, Porteiro ha sido tocado por Engstler. Couto, que venía, por detrás, no ha podido esquivar el coche del alemán. La montonera impedía que los hombres de BMW vieran la bandera a cuadros como ganadores de la carrera... y que los de SEAT la disfrutaran, por segundo año consecutivo, como dobles campeones mundiales.
Además, la prueba ha estado neutralizada durante cuatro vueltas, casi la mitad de la duración prevista, por un fuerte accidente de Tom Boardman en Moorish Hill, uno de los puntos más conflictivos del fin de semana, lugar en el que Gabriele Tarquini sufrió el primero de sus dos accidentes del viernes.
Nicola Larini tampoco ha podido disfrutar como se hubiera merecido de su última carrera WTCC: el piloto italiano fue golpeado por su compatriota Zanardi a la entrada de la curva Lisboa en una caótica octava vuelta.
Tres títulos para SEAT
El éxito de SEAT en Macao es total: a los títulos de pilotos y constructores se une el del holandés Tom Coronel, que ha certificado sin mayores dificultades su victoria en el Trofeo de los Independientes con un SEAT León gasolina. Félix Porteiro, su único, llegaba con demasiada desventaja a la última cita de la temporada.
Coronel ha acabado aventajando a Porteiro por 35 puntos. Como siempre, los títulos gordos se han decidido el último día y por escasa diferencia: Tarquini suma sólo tres puntos más que su compañero Yvan Muller; SEAT, cuatro más que BMW.